dissabte, de novembre 14, 2009

LTAFamily2009 2n día (sábado, 14/nov/09): Feixes de Coaner: molí fariner, pou de glaç, museu, barbacoa i Sùria

Se levantó un día despejado, de aquellos de sol radiante, cielo azul y ninguna nube. El propietario de la casa nos propuso una breve excursión por los que eran los dominios de la propiedad que incluían un molino harinero y un pozo de hielo que habían constituido la fuente de riqueza de la propiedad.

Una vez todos adecuadamente pertrechados para una “breve” excursión salimos por una de las puertas de la muralla que protegía la masía y nos dirigimos ladera abajo hacía el río, atravesando diferentes prados.




Durante la caminata el propietario nos fue ilustrando sobre los detalles de la masía. Existen documentos que datan una primera construcción de 1180 cuando se tiene constancia del primer Feixes en la vertiente más solana, enfrente a la que se encuentra actualmente la masía.
Y de cómo se fue configurando la actual edificación, desde sus orígenes en la vertiente umbría en 1595 (y que actualmente constituyen poco menos que los sótanos de la actual construcción, reconvertidos en museo de antigüedades de usos y costumbres de los sucesivos habitantes de la masía) y las sucesivas etapas de crecimiento.

La primera parada fue en el molino harinero con la correspondiente visita a la muela, y que a pesar del estado, estuvo habitado y en funcionamiento hasta los años 70... Actualmente se ha reconstruido parte de la edificación que se destinará a museo.

La siguiente parada fue el pozo de hielo donde, convenientemente equipados con casco incluido, accedimos al interior después de pasar por un angosto pasadizo y descender unas más que precarias escaleras metálicas prácticamente verticales.





Con unas dimensiones de 20 m de diámetro y 30 m de altura, fue construido en 1627 en las proximidades de la riera de Saló, afluente del río Cardener, y estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XX. El hielo se "recogía" en invierno proveniente de la capa superficial helada del río, por el que en aquella época discurrían aguas de extraordinaria pureza, cortándose con un serrucho proporcionándole forma de paralelepípedo, semejante a la forma de la abertura u orificio por el que posteriormente se recuperaría en primavera, característica de cada pozo, a modo de seña de identidad o denominación de origen.

Una vez cortado se trasladaba al pozo introduciéndolo a través del angosto pasadizo (y que una vez lleno el pozo quedaría sellado), y se apilaban los bloques separados entre ellos con paja para que no se pegaran unos con otros. Se estimaba la pérdida por fusión del hielo en un 20%.

Como dato curioso, el transporte del hielo con mulos hasta Barcelona duraba 2 días, con una pernocta pactada en otro pozo de hielo a medio camino. La extraordinaria pureza de este hielo, convirtió a la masía de Les Feixes de Coaner en suministrador de instituciones médicas como el Hospital Clínico de Barcelona o de diversas distribuidoras alimentarias hasta la aparición de la electricidad y las neveras.

Según nos contó el actual propietario, después de 800 años, los últimos descendientes de la familia Freixes, tío y sobrino, abrumados por deudas de juego, permutaron la masía con todas sus propiedades por un piso en Terrassa y un taxi, pasando la propiedad a manos de un importante empresario textil que, supuestamente lo hizo por un mero interés inversor puesto que no la entretuvo y se dedicó únicamente a expoliar sus enseres y mobiliario.

Finalmente, la edificación y la finca, reducida en tierras a la mitad de lo que fue antaño (actualmente se considera como tierras de la masía el margen derecho del río), fue adquirida por los padres del actual propietario que se dedicaron a reconstruirla y rehabilitarla hasta conseguir el aspecto que tiene hoy, y que desde hace apenas 3 años se ha abierto al público como casa de turismo rural.

Una vez terminada la excursión exterior, las familias de las más pequeñinas decidieron que era urgente empezar a hacerles la comida; con lo que únicamente la familia Arrufat-Estela siguió con la visita al interior de la masía.



Sencillamente caótica la sensación laberíntica, a la que contribuían la cantidad de vericuetos que configuran lo que actualmente son los sótanos de la masía y fueran antaño la primera edificación, con caballerizas, establos, bodegas de vino y aceite, horno, escaleras, pasadizos, estancias para la modista, para la matanza, para el capellán... puesto que la masía cuenta con capilla incluida. Cabe imaginarla como una de aquellas edificaciones medievales completamente equipada y autosuficiente.

Aún está por decidir si caminamos más durante la excursión exterior... o la interior... Una vez terminada la visita interior y habiendo ya comido las más pequeñinas, nos dispusimos a preparar la comida de los mayores... la barbacoa!!!!

Qué más se puede explicar que no seáis capaces de imaginar... los 3 LTA preparando una barbacoa para 8 personas... aperitivito, cervecitas y la carne buenísima, todo al punto y con unos más que aceptables tintos para acompañar el festín... excursiones en bici incluida de los peques más grandes...

A pesar de tener que luchar con los párpados para tratar de mantenerlos en alto y contrarrestar así el efecto de la siesta post-barbacoa... fuimos capaces de decidir ir a Súria a visitar su feria medieval... puestecitos, hogueras, burros, exhibiciones... todo un éxito para los más peques que acabaron derrengados y con muchas ganas de volver a casa, cenar y dormir.


Después de cenar, l@s seis LTA empezaron a reeditar el resopón LTA de la noche anterior... aunque cabe destacar que las primerizas LTA... no tardaron en caer, con lo que de nuevo quedaron los originarios LTA para dejar constancia de la celebración del primer LTAFamily y brindar por los futuros! Cabe Destacar que esta vez si que los buenos momentos fueron regados con un Justerini & Brooks (JB para el pueblo llano) que habíamos adquirido previamente en un super de Súria.