divendres, d’agost 01, 2008

LTA2008 1r día (viernes, 01/ago/08):Encuentro en Carrefour, Lleida, al costat del camp d’esports…

Esta vez el punto de encuentro fue el carrefour de Lleida, al lado del campo de fútbol, ubicación propuesta por un lleidatà de pro, company de feina del Josep E. Todo funcionó según lo previsto… Serch y Josep E ya estaban cargando en el “tanque” todo el avituallamiento, cuando de entre las sombras del parking del Carrefour apareció la silueta del Josep T!!! De nuevo la emoción a flor de piel!!! De nuevo en marcha una nueva edición del LTA al completo!!!

La intención era dejar uno de los coches, presumiblemente el tanque de Josep E, y desplazarnos únicamente con uno… a día de hoy aún no sabemos qué fue lo que nos hizo decidirnos por coger ambos coches. Pero así fue, con ambos coches nos dirigimos a nuestro destino, el “bengalí” que teníamos reservado en un camping regentado por franceses a la ribera del Vero.

He dicho regentado…, me he quedado corto… a pesar de la muy amable recepcionista, cuando accedimos al recinto no vimos más que matrículas francesas y montones de jovencitos franceses que acudían al camping atraídos por lo que ellos llaman “canyoning” o lo que es lo mismo, descenso de barrancos… y lo de bengalí, que viene a ser una tienda de camping pero supuestamente mejor acondicionada para no tener que dormir en el suelo…

Constaba de una estancia que hacía las veces de comedor y cocina, y otras dos estancias que hacían de dormitorios…, al final la pequeña hizo de armario, donde colocamos todos nuestros trastos y en la otra estancia dormimos los tres juntitos… bien, la percepción que tuvimos fue que a los franceses regentadores les debía quedar poco tiempo de concesión de camping y no se gastaban ni un duro en mantenimiento de las instalaciones…

Así las cosas… decidimos ir a informarnos sobre la actividad del descenso de barrancos, de la que hacía gala el camping de tener los mejores monitores… nos recibieron un par de galos… sí, sí, en sentido estricto, de los del cómic de Astérix y Obélix, con pantalón de neopreno hasta la cintura, coletas, trenzas, mostacho y sin algún que otro diente, que nos explicaron entre socarrona y jocosamente, en qué consistía la actividad. Por supuesto, en francés, que a pesar de estar en Huesca, el susodicho camping debe representar un enclave o protectorado francés… “que si el Vero no, que si mejor la Peonera, que un salto final de algo más de 10 m, que el que no salte paga cervezas…”, el Tomás ya se resignaba y se mentalizaba a pagar las correspondientes birras como años atras en el Barranc de l'Infern, total nos alquilamos los neoprenos, la bolsa estanca para el agua, y nos llevamos todo el material para la tienda… estoooo, el bengalí.

Una vez con el material todo colocado y preparado, y puesto que a la mañana siguiente debíamos madrugar y no queríamos acostarnos demasiado tarde, decidimos ir a cenar a la barbacoa del camping, el único reducto del camping donde se hablaba en castellano… nos metimos un buen chuletón a la brasa entre pecho y espalda, y como no, bien regado con un somontano del Vero…

Una vez cenados, nos volvimos a casa… si, aquello del bengalí… con una copa en la mano y unos cuantos quicos y cacahuetes, estuvimos charlando ligeramente sobre lo que haríamos los días siguientes, y de forma prudente nos fuimos a acostar.